Seguimos con el cemento. El otro día os hablamos de pintar un suelo de cemento y hoy os explicamos como conseguir un falso acabado de cemento en la pared, una técnica cada vez más utilizada y que funciona a las mil maravillas en entornos más urbanos y le da un toque moderno. Además, no encontrarás uno igual, por lo que tu pared será “exclusiva”.

Empezamos con una capa base de gris o un blanco muy oscuro, y luego rompemos el gris con rayas verticales de color negro, marrón y azul aplicadas al azar con una espátula, que se mantienen como parte de la pintura de base.
Luego dibujamos unas líneas con lápiz en intervalos de diez centímetros, los cuales no tienen que ser exactos, y seguir por toda la habitación o pared.
El acristalamiento comienza con níquel  (esmalte 3:1 para pintar) aplicado con una hoja de yeso de nueve pulgadas y borrosa con un trapo, y el aspecto resultante sugiere yeso o estuco veneciano. Los goteos y salpicaduras añaden encanto al diseño.
Después, repintamos la habitación de nuevo con un esmalte más oscuro para crear capas, y luego cerramos todo con un barniz final con el gris o blanco oscuro de la  capa inicial. Esto hace que la pared parezca una sola y no diferentes capas.
Qué fácil ¿no? En un fin de semana lo tienes hecho y resulta muy económico.
Imágenes via Apartment Therapy